miércoles, noviembre 30, 2011

TEORIA Y TECNICA DE PSICOTERAPIA (desde capitulo 3 al final)

LA PRIMERA ENTREVISTA

Importa que sea destinada a cumplir no solo con funciones diagnosticas y e fijación de contrato, sino q en psicoterapias breves juega siempre un rol terapéutico. Se trata entonces de q e el terapeuta pueda además realizar intervenciones adecuadas. Esta entrevista, para ser eficaz, debe cumplir varias tareas en fases sucesivas:

1) Diagnostico aproximativo inicial a partir de los datos aportados por el paciente. Este diagnostico se establece en 3 planos:

a) Clínico y psicodinamicos: recolección de datos referentes a síntomas principales (motivos de consulta), grupo familiar, relacion éxito-fracaso (referida a areas adaptativas y con perspectiva evolutiva – esto equivale a evaluación del yo-), aspectos interaccionales de la conducta del paciente en entrevista.

b) El diagnostico de la motivación y aptitudes del paciente para la psicoterapia, o sea su expectativa de curación, disposición a la psicoterapia, aptitudes para participar. Hay componentes inconscientes de la conducta con el terapeuta (transferencia inicial, fantasias de enfermedad y curación), y aspectos conscientes (aptitudes yoicas). Ambos parámetros se consideran para el tratamiento. Un paciente está motivado para una psicoterapia breve de esclarecimiento si se puede identificar en él un reconocimiento psicológico de sus trastornos, la capacidad de introspección y disposición a ser honesto, el deseo de comprenderse y actitud participativa, la disposición a ensayar cambios, la esperanza de resultados positivos, y la disposición para sacrificar el acceso a esos logros.

c) El diagnostico de las condiciones de vida del paciente. Requiere evaluar estabilidad geográfica, horarios, obligaciones, en relacion con los otros planos. Y además acá se identifican factores patogénicos en esas condiciones de vida.

2) Clarificación inicial del terapeuta acerca de la problemática planteada y de la orientación terapéutica q se desprende del diagnostico de la misma. (la info q devuelve inicialmente el terapeuta. Reforzamiento de la motivación). Es esencial para el paciente saber que piensa el terapeuta. Hay una reciprocidad de derechos de información, aunque el desnivel de roles sea insalvable, esta entrevista debe funcionar con la mayor simetría posible. En esta fase el terapeuta ofrece una imagen global, introductoria, pero lo más precisa posible, acerca del diagnostico y del pronostico ligado a una perspectiva de tratamiento.

3) Elaboración conjunta de ese panorama mediante progresivos reajustes. Confrontación entre expectativas del paciente y perspectiva del terapeuta. Reajustes y búsqueda de acuerdos. Hay un dialogo abierto acerca de las mutuas expectativas, un dialogo q cumple la función clarificadora y de reforzamiento motivacional. El terapeuta además alienta acá al paciente a q cuestione, plantee dudas y objeciones a todo lo expuesto. Porq no se trata de ver “que necesita” sino “que está dispuesto a hacer”, cuáles son sus disposiciones y dificultades. Es un momento de intercambio, y acá se consolida la alianza terapéutica.

4) Proposición de un contrato terapéutico. Anticipaciones sobre la tarea. Logro de acuerdos generales sobre el sentido y los objetivos que se asignarían a la relacion terapéutica que se proponga instalar entre ambos.

Lo esencial en la primera entrevista es instalar el vínculo y esclarecerlo en su sentido y alcances. Para comprender en conjunto la conducta del paciente está el resto del proceso terapéutico. La entrevista tiene una tarea: el diagnóstico y la orientación terapéutica. Pero se requieren tareas destinadas a crear las condiciones adecuadas para el cumplimiento de aquella función. Las intervenciones útiles son las que evitan la incertidumbre inicial y sus riesgos, y consiste en comenzar encuadrando la primera entrevista, aclarando el sentido de la misma y sus pasos para lograr sus objetivos. Tampoco hay q irse de mambo con las interpretaciones, pueden causar reacciones negativas, conviene solo para dar los vistazos panorámicos en el dialogo y eso.

LOS EJES DEL PROCESO TERAPÉUTICO

foco

Proceso terapéutico

Activación de funciones yoicas (de los dos)

(encadenamiento de diversas influencias de cambio y sus efectos con cierto margen de desarrollo autónomo)

Relacion de trabajo personificada

Existen en psicoterapia un conjunto de influencias de cambio (catarsis, insights, programaciones, cambios ambientales), y hay ciertos fenómenos-ejes que impulsan esas influencias. Son fenómenos pilares q son organizadores de un proceso en el q se acoplan y potencian fenómenos de cambio de distinto nivel, ritmo, intensidad y amplitud. Logran producir en el paciente una activación de sus funciones yoicas, mediante las q se puede elaborar de modo focalizado la problemática inserta en una especifica situación vital, en base al vinculo vivido en una relacion de trabajo personificada con el terapeuta, con la correlativa activación de las funciones yoicas de este ultimo. Estos ejes son indicadores empíricos, no ambiguos, y ayudan a crear condiciones para delimitar un campo dinámico propio.

Esos son los tres pilares y son un trípode q sustenta el proceso, actúan instalando una estructura de tensiones activadoras reciprocas: es necesario un yo activado para focalizar la tarea, si no se difunde sin límites; el trabajo en un foco refuerza al yo proporcionándole un área en la que concentrar sus funciones; la relacion de trabajo solicita la cooperación de las capacidades yoicas y les ofrece como guía el modelo de la activación yoica del terapeuta y como sustento las satisfacciones simbólicas que va operando el vinculo personificado.

Pueden sucederse distintos focos a lo largo del proceso, pero la estructura básica montada será la misma. El movimiento de aquellos ejes tiene, en las psicoterapias de esclarecimiento su pivote en la activación yoica, en las psicoterapias directivas (como las dirigidas al ambiente –trabajo social-) el pivote está en la situación focal.

DELIMITACIÓN TÉCNICA DE PSICOTERAPIAS

Cualquier técnica responde a un principio de coherencia interna. Tal coherencia deriva en primer lugar del acuerdo entre los objetivos q se propone alcanzar y la estrategia de cambio adoptada para lograr dichos objetivos. En segundo término, determinados recursos técnicos (instrumentos) resultan adecuados o no según su congruencia con la estrategia de cambio indicada. La estrategia psicoterapéutica global define entonces como apropiadas ciertas actitudes del terapeuta, ciertas intervenciones del mismo, la adopción de determinado encuadre, etc.

Entonces, es muy importante que en cada una, en su manipulación concreta, los objetivos y la organización estratégica de sus instrumentos configuren una gestalt. Así, por ejemplo, es eficaz la inserción de la interpretación transferencial en psicoterapias, pero diferente que en PSA. En una terapia de apoyo pueden ser contraproducentes intervenciones sobre la transferencia o dirigidas al nivel motivacional de la conducta. O en las de esclarecimiento puede ser contradictorio dar directivas.

En cuanto a los parámetros para estudiar una técnica, nos parece enriquecedor hacerlo desde varios enfoques complementarios: “psicodinamico” (en especial con referencia a la teoría de relaciones objetales, teniendo en cuenta aspectos transferenciales), “comunicacional” (estudiando fenómenos de interacción diádica tales como el control de la relacion, definición de su naturaleza, etc.), y en base a conceptos de la teoría del aprendizaje (sobre todo aspectos pedagógicos en el vinculo, la influencia del rol social “experto”, y el papel correctivo de la experiencia del vinculo con el terapeuta). Tomamos en cuenta 3 tipos de psicoterapia, de prevalencia en nuestro medio.

PSA

Esclarecimiento

Apoyo

Objetivos

Reestructuración lo más amplia posible de la personalidad

Son los referidos a terapia de apoyo (recuperación de homeostasis en mejoría sintomática-) a los q se agregan un manejo algo mas discriminado de conflictos y aprendizaje de autobservacion. (Fortalecimiento de defensas útiles, modificación parcial de actitudes).

Atenuación o supresión de ansiedad y otros síntomas, para favorecer retorno a homeostasis

Estrategia básica

Desarrollo y elaboración sistemática de regresión transferencial. Ataca la habitual disociación del paciente en objetos buenos y perseguidores, al favorecer la proyección de ambos en el analista (los dos objetos son incluidos siempre en la relacion –en esto es totalmente diferente a la de apoyo)

Desarrollo de autobjetivacion: comprensión de actitudes y conflictos más directamente ligados a síntomas y areas de descompensación. O sea establecer una relacion de indagación, centrada en esclarecer las conexiones significativas entre la biografía, la transferencia de vínculos básicos conflictivos las relaciones actuales y los síntomas. (Se tiende a establecer un proceso de aprendizaje no basado en el desarrollo estratégico de la regresión transferencial, es necesario entonces crear un “contexto de discriminación” antes q de ambigüedad, frustración o privación sensorial). (lo básico: limitar relacion transferencial y fortalecer funciones yoicas adaptativas)

Establecer vinculo terapéutico reasegurador, protector, orientador (favorecer la disociación entre obj buenos y malos, y proyección en el terapeuta del obj bueno). Pero no solo es pantalla de proyección el terapeuta. La eficacia de esta terapia depende de la influencia correctora del vínculo real con el terapeuta (experiencia emocional correctiva).

Encuadre:

Temporal

Espacial

Terminación no establecida al comienzo. Ambigüedad temporal y espacial. Tiempo Intensivo, y empleo de Diván.

Limitación temporal desde el comienzo

Variable, en gral menos intensivo

Frente a frente

Limitación temporal desde el comienzo

Variable, en gral menos intensivo

Frente a frente.

Vinculo objetal que tiende a instalar

Transferencial ambivalente alternado con el rol real discriminador (el primero estimulado por el setting e interpretaciones, el segundo presente a través de la actividad interpretativa)

Reforzamiento de la relacion real con rol social “experto”, y correlativa inhibición de vinculo transferencial (divalente, con potenciales fluctuaciones a ambivalente). (Setting y tipo de interpretaciones convergen para creación de este tipo de relacion) la transferencia idealizadora debe ser tácitamente aceptada mientras q este en un nivel q no distorsione la tarea, o sea, mientras el paciente no adopte actitudes pasivas q amenacen desplazar la tarea hacia una relacion de apoyo.

Transferencial divalente y rol real directivo (ofrecido además como modelo para eventual aprendizaje).

Universo de discurso

Complejo, ambiguo (múltiples niveles de significación), dual, “todo acontecimiento es siempre otra cosa”

Doble. En el plano de conductas manifiestas y el de las motivaciones latentes.

Simple. El plano de los síntomas y otras conductas manifiestas.

Sentido asignado a separaciones

Regresivo

Prospectivo, adaptativo. Deben ser tomadas como ocasiones de prueba para evaluar la adaptación

Negadas como tales (pastilla cuando se va el Dr.)

Control de la relación

Complementaria compleja. El analista esta siempre arriba, pero lo niega en parte al ceder al paciente la iniciativa de verbalización, y la refuerza con las interpretaciones.

Complementaria pero debe incluir aspectos simétricos (fluida) reclamando el paciente un papel activo

Complementaria aceptada (estable). Paciente rol subordinado, terapeuta posición superior.

Definición de la relación

Ambigua

Definida. Puede funcionar con una menor disociación entre objetos malos y buenos al introducir como parte de las conductas a esclarecer la consideración de aspectos idealizados y hostiles de la transferencia.

Definida

Definición del rol terapeuta

Ambiguo (depositario potencial de múltiples roles) indefinición personal. Esta ambigüedad ataca el control q el paciente tiende a ejercer sobre sus objetos perseguidores disociados.

Definido (sobre todo como docente, antes que el de silenciosa pantalla para la proyección de roles virtuales). El frente a frente refuerza ya la discriminación de la persona real del terapeuta y de su rol específico.

Definido (sobre todo como protector). (roles y tareas definidas, no ambiguas: así hay mas control del paciente sobre el obj persecutorio)

Actitudes básicas del terapeuta

Pasivo-silencioso. Interpretativo, distante (en cuanto a contacto personal)

Activo-participante. Con iniciativas en relacion de dialogo. Discretamente cercano. Conducta cálida, espontanea, capaz de favorecer dialogo fluido. Explicaciones pedagógicas del método

Activo-participante. Con iniciativas directivas. Muy cercano. . Se deben evitar los silencios y distancias afectivas.

Intervenciones esenciales (herramientas estratégicas)

Interpretaciones transferenciales.

Es el eje central en PSA. Pero ojo, en olas psicoterapias la explicitación de la transferencia es siempre solo un recurso táctico dentro de otra estrategia q no consiste en producir cambios mediante regresión y elaboración del vinculo transferencial. En este sentido, en psicoterapias la interpretación transferencial puede cumplir función ilustradora, ejemplificadora, de “despeje” de obstáculos, pero siempre dentro de una interpretación que incorpore la historia y el afuera.

Interpretaciones actuales e históricas de vínculos básicos conflictivos (complementadas con transferenciales)

La hostilidad transferencial es explicitada al toque como actualización de la biografía o desplazamiento de otros vínculos actuales, con lo q parte de su carga persecutoria puede atenuarse. Las interpretaciones transferenciales tienen aca función de diluir obstáculos para permitir el mantenimiento de una relacion “docente”, y una función esclarecedora (el foco no es la relacion transferencial, sino las relaciones interpersonales del paciente en su vida cotidiana pasada y actual, y los procesos intrapersonales involucrados en ellas).

Intervenciones sugestivo-directivas. Aca la estrategia básica es de apoyo, no interesa tanto, es opcional, la interpretación dirigida a esclarecer motivaciones, no es esencial instalar en el paciente una comprensión del significado de sus trastornos. Por otro lado las interpretaciones transferenciales pueden interferir el libre establecimiento del tipo de relacion transferencial dotada de valor estratégico... el apoyo.

EL CONCEPTO DE FOCO

El trabajo psicoterapéutico se orienta siempre hacia la delimitación de un eje o punto nodal de la problemática del paciente. Los pacientes tienden naturalmente, de entrada, a mantener una focalización, la posibilidad de organizar el relato, seguir una línea directriz, seleccionar recuerdos e imágenes, depende de cierta fortaleza en las funciones yoicas adaptativas. Solo en la debilidad yoica puede encontrarse un relato disperso.

La focalización expresa necesidades de delimitar la búsqueda de modo de concentrar en ella la atención, percepción, memoria, todo un conjunto de funciones yoicas. Dinámicamente, la focalización está guiada por la dominancia de una motivación q jerarquiza tareas en función de resolver ciertos problemas vividos como prioritarios. El motivo de consulta se transforma a menudo en el eje motivacional organizador de la tarea, y facilitador e la misma.

Estructura del foco: en la práctica el foco tiene un eje central. Con la mayor frecuencia el eje eta dado por el “motivo de consulta” (síntomas más perturbadores, situación de crisis, amenazas de descompensación q alarmen, fracasos adaptativos). Ligado al motivo, y subyacente al mismo, se localiza cierto “conflicto nuclear” exacerbado.

En un foco, el eje entonces (dado por el motivo de consulta y el conflicto nuclear subyacente) se inserta en una “especifica situación grupal”. Estos tres (motivo, conflicto nuclear, situación grupal) son aspectos fundamentales de una “situación” q condensa un conjunto de determinaciones. Lo esencial es respetar el carácter de estructura de la situación tal como existe, de modo q todo trabajo analítico parte de delimitar esa totalidad de la situación, en toda su amplitud. El estudio de diversos componentes de la situación deberá hacerse en el sentido de despliegue de “niveles de análisis”, entendidos como estratos funcionales enraizados en la situación, actualizados y totalizados por esta. Así podemos deslindar diferentes zonas de componentes de la situación:

#Aspectos caracterológicos del paciente: dinamismos intrapersonales activados en esta situación específica, modalidades defensivas personales selectivamente movilizadas por la situación, etapas no resueltas del desarrollo infantil actualizadas por la estructura de la situación. Y también en esta zona de determinantes caracterológicos podemos incluir algunas funciones yoicas adaptativas (ej.: algunos actúan mediante defensas primitivas pero contrarrestan con funciones adaptativas eficientes, en otros en cambio hay marcado debilitamiento yoico).

#Aspectos histórico-genéticos individuales y grupales reactivados.

#Momento evolutivo individual y grupal: es otra zona integrante de la situación. Las tareas q se desprenden de necesidades propias de ese momento evolutivo y la prospectiva global q comporta esa etapa. Gran parte de la conflictiva agudizada de la situación deriva no solo de la reactivación de conflictos infantiles, sino del choque entre las limitaciones dadas por la persistencia de esos conflictos y las necesidades propias de la etapa evolutiva abierta q urgen una satisfacción. Urgencias subjetivas (autoestima) y objetivas (presiones sociales para la maduración y la eficiencia) a la vez.

#zona de “determinantes del contexto social más amplio”. La serie de componentes de la situación tiene q ser puesta en relacion, además, con un conjunto de determinaciones concurrentes (conjunto de condiciones económicas, laborales, ideológicas q intervienen de muchas maneras en la situación).

Ahora bien, entre estas zonas de determinaciones hay dinamismos, articulaciones, encajes, potenciaciones y oposiciones propios de una totalización, a la que llamamos “situación”, q es concreta, singular y en movimiento, del individuo o grupo en estudio.

El foco es entonces, la delimitación de una totalidad concreta sintética. El hecho de q el conflicto tenga lugar como tal intrapersonalmente no significa q la cuestión sea de orden primariamente personal, ni exclusivamente personal. El problema surgió de una situación y ésta es a su vez resultado del dialogo de la persona con su realidad. Importa detectar las formas de cómo se realiza el dialogo y la índole de la estructura dialéctica sujeto-realidad.

La profundidad con q se indague el papel de cada uno de los componentes en la situación estructurada, y las articulaciones del conjunto depende a su vez de otro conjunto de factores propios de la situación terapéutica (los reguladores del foco).

Diafragmado operacional del foco sobre la base de ciertos reguladores y retorno a la totalización:

En muchos momentos del proceso la tarea no abarca la totalidad de los componentes de la situación sino q se concentra (por un diafragmado) en alguno, recortando alguna zona de la estructura. La profundidad con que se explore cada zona y la amplitud con que pueda comprenderse la estructura de totalidad depende de los factores reguladores, q comprenden:

#desde el paciente y su grupo familiar: condiciones de vida (culturales, ocupacionales, geográficos), motivación, y aptitudes para el tratamiento.

#desde el terapeuta y la institución otros condicionantes: esquemas teóricos, recursos técnicos, disponibilidades de personal y espacio, estilos de supervisión. Todos estos influyen sobre el tiempo, objetivos, y técnica.

Este conjunto de factores establece la amplitud general q habrá de darse al trabajo sobre el foco.

#en cada momento de proceso no obstante, la focalización adquiere una amplitud particular.

Este conjunto de reguladores delimita sobre la situación total un cono de amplitud variable; cada sesión puede ahondar selectivamente ciertas zonas del cono. Lo esencial es q cualquiera sea el sector de elementos explorados, estos sean comprendidos como integrantes estructurados-estructurantes de la situación.

El trabajo con el foco sigue esta secuencia:

1) El paciente inicia sesión aportando material disperso hecho de episodios recientes, recuerdos, observaciones sobre los otros, y vivencias personales.

2) Transcurrido un tiempo el terapeuta interviene para preguntar en una dirección específica, o reformula el relato, subrayando selectivamente ciertos elementos significativos desde la situación foco.

3) El paciente recibe la reformulación y se pone a operar con ella. Produce asociaciones, amplia elementos.

4) Nuevas intervenciones tomaran elementos parciales componentes de la situación, para ahondar en ellos, en un doble movimiento analítico-sintético. Esto apunta al encuentro de una totalización singular, a realizar “la unidad transversal de todas las estructuras heterogéneas”. El movimiento diafragmado entonces se acompaña de un retorno a la totalización, en una alternancia constante de perspectivas entre figura fondo.

Un movimiento donde se trabaja a la vez sobre los detalles y sobre el conjunto. Cada hecho una vez establecido, se interroga y se descifra como parte de un todo; y es sobre él, por medio del estudio de sus faltas o sobre-significados como se determina a titulo de una hipótesis, la totalidad en el seno de la cual encontrara su verdad.

Evolución del foco:

A lo largo del proceso terapéutico el foco puede ir modificándose. En una psicoterapia breve es probable q todo el proceso gire sobre una situación focal, y el avance del proceso consista solo en el enriquecimiento del modelo estructural q se vaya armando de esa situación: densificación progresiva de los componentes del foco por la comprensión de sus sobredeterminaciones, clarificación de las articulaciones y líneas de fuerza principales en el montaje de la estructura. En psicoterapias prolongadas puede ir desplegándose una sucesión de focos, cada uno de ellos caracterizando una etapa del proceso. El paciente suele, aca, proponer espontáneamente una seriación, privilegiando una situación en cada etapa. En cada una de estas etapas el trabajo con un foco privilegiado no difiere en esencia del q se realiza en una breve.

Algunas implicaciones teóricas y técnicas del modelo de foco centrado en la situación:

Un modelo estructural de articulación de una multiplicidad de determinaciones en el todo concreto del sujeto en situación, permite comprender q diferentes tipos de estimulos y recursos técnicos puedan tener eficacia en cuanto a inducir reconfiguraciones en la situación. Por eso el intento de hacer converger sobre esa “situación” (estructura dotada de organización interna) una pluralidad de recursos técnicos. Pero no hay que abordarla por medio de una simple concentración masiva de estimulos, sino en base a una planificación estratégica, q seleccione las vías de abordaje y sus secuencias, y vaya luego haciendo reajustes progresivos. Ahora bien, la acción se ejerce sobre una estructura, no pueden esperarse relaciones lineales ni proporcionales ente influencias y efectos. Por eso la planificación.

El modelo propuesto de foco a su vez intenta responder a la necesidad de trabajar con enfoques psicológicos-psicopatológicos, diagnósticos y terapéuticos coherentes, integrados en una concepción totalizadora de la experiencia humana. Una concepción desde la cual las condiciones de realidad (micro y macro social) y los dinamismos propios del mundo interno personal y endogrupal sean abordados en su integración interpretante y en sus movimientos de estructuración-variación-reestructuración constantes. Si el diagnostico no se encara con este sentido de movimiento al encuentro de una totalización concreta el ser humano real desaparece.

Critica a Mannoni: ella emplea “situación” para caracterizar el problema motivo de consulta. Pero se interesa en destacar la óptica psicoanalítica de la situación, y salvaguardar sus dimensiones psicoanalíticas, y así restringe su mirada. Para nosotros en cambio, “situación” incluye un conjunto más vasto, heterogéneo de series y articulaciones.

LA RELACION DE TRABAJO

1# los rasgos generales de la contribución del terapeuta

1) Contacto empático manifiesto. El terapeuta ofrece evidencias no ambiguas de q es capaz de comprender.

2) Calidez. El terapeuta evidencia en sus gestos y tonos q la persona no le es indiferente.

3) Espontaneidad. Mediante la cual invita al paciente a aflojarse. Al adoptar conductas no ambiguas induce en el paciente respuestas orientadas. No hay posibilidad de crear un campo no contaminado por el terapeuta, y si adopta conductas ambiguas o distantes introduce otros estimulos.

4) Iniciativa. El terapeuta desempeña un rol activo, estimulante de la tarea. Contiene una moderada vivacidad corporal también. Interroga, propone q el paciente lo ponga a prueba, hace balances, etc. Por ej.: ¿cómo le resulta esta manera de ver sus problemas?, ¿Cómo lo entiende Ud.? Ese sondeo opera como solicitación constante de la actividad del paciente.

5) Actitud docente. Marca su actividad en una definida concepción pedagógica, y moviliza en ella todos sus recursos didácticos destinados a facilitar los aprendizajes. Aplica ciertos principios pedagógicos generales (motivar para la tarea, clarificar sus objetivos, reforzar todo logro), y pone en juego un arsenal didáctico (claridad del método expositivo, abierta exposición de su método de pensamiento, incluye recursos para ahondar la comprensión de la problemática en estudio -acá no restringe el intercambio a la comunicación verbal, si no que abre la tarea a los aportes de dibujos, fotos, poemas, objetos, tareas concretas realizadas en sesión, grabación de sesiones, realiza esquemas, trabaja con la “tarea-problema” para q sea objeto de observación directa, cada uno de estos recursos puede revelar facetas q el intercambio verbal a veces no destaca-).

6) Inclusión del terapeuta como persona real. En psicoterapias la presencia personal no actúa como un agregado perturbador del campo terapéutico, sino como parte nuclear del instrumental técnico. El rol del terapeuta se ejerce no solo por lo que permite al paciente ver de su mundo, sino por el papel que desempeña en ese mundo. El rol es no solo objetivador sino también rectificador. El comportamiento vincular del terapeuta nos conduce a pensar en el tratamiento “mediante la palabra y una especifica relacion humana, mutuamente potenciadas”. La relacion real conduce a una identificación que provee también la motivación para el trabajo (identificacion en el nivel de identificaciones infantiles – proyección, dependencia, idealización- pero también en un nivel adulto de identificación con funciones y cualidades de su rol real).

2# personificación de la relacion de trabajo. Fundamentos dinámicos de la flexibilidad.

La flexibilidad del terapeuta es el ajuste y adecuación de sus actitudes y recursos técnicos a necesidades muy particulares de cada persona en tratamiento. Desde el primer contacto el paciente da indicios del tipo de relacion que necesita. La intuición del terapeuta se mide por su capacidad de ajuste automático a la demanda. Las necesidades del pacientes se referirán a una cantidad de funciones q debe cumplir el vinculo, necesidades de gratificación (a menudo compensatorias), necesidades de rectificación con respecto a vínculos primarios (en especial parentales). Estas necesidades aludirán a aspectos tales como cercanía-distancia afectiva, intimidad-respeto de límites, frecuencia del contacto, monto y tipo de suministros del terapeuta (dar-recibir -info, objetos-), intervenir-dejar hacer, guiar-acompañar. Estas necesidades exigen la instalación de una estructura personificada, particularizada, del vínculo terapeuta-paciente. El paciente viene a terapia a construir un vinculo adecuado a la etapa de desarrollo en la q ciertos obstáculos entorpecieron su ulterior crecimiento.

La demanda no debe reforzar temores si no disiparlos y suplir carencias, no prolongarlas. La flexibilidad del terapeuta reside en su disponibilidad de un amplio espectro de respuestas q permita al paciente organizar su campo, ir desplegando sus necesidades según secuencias particulares.

La personificación del vínculo en la relacion de trabajo debe entenderse en sus dos vertientes: adecuación del vínculo a necesidades especificas de cada paciente, y puesta en juego de capacidades y actitudes reales del terapeuta al servicio del proceso. Aquí la inclusión selectiva de rasgos personales del terapeuta es parte de la técnica. En el proceso terapéutico se van entretejiendo entonces dos tareas. Una, la que se concentra en la activación yoica del trabajo en un foco, y otra, la realización de un vinculo en el cual simbólicamente se proveen gratificaciones y estimulos rectificadores de ciertas condiciones vinculares del desarrollo, que actuaron precisamente como obstáculos para un mejor crecimiento previo del potencial yoico. Esta segunda tarea es importante, ya que es la realización simbolica que se va operando a través de ese vinculo real, personificado, la que provee el sustento dinamico para el proceso de activación yoica en la elaboración del foco, y para toda otra serie de cambios.

LAS FUNCIONES YOICAS EN EL PROCESO TERAPÉUTICO

El éxito o el fracaso de una psicoterapia dependen de la evolución adecuada o el descuido de los recursos yoicos del paciente. El yo es un sistema dotado de una movilidad mayor q la de los otros dos, y su plasticidad potencial contrasta con la inercia del ello y superyó.

Funciones yoicas:

Básicas: dirigidas al mundo exterior, a los otros, y a aspectos de sí mismo: percepción, memoria, atención, pensamiento, anticipación (planeamiento o programación de acción), exploración, ejecución, control, coordinación de la acción. Aparecen dotadas de un cierto potencial de autonomía primaria, actúan con eficacia dentro de cierto margen. Este potencial de acción “libre de conflictos” es relativo, reversible, móvil.

Defensivas: dirigidas a neutralizar ansiedades mediante diversas modalidades de manejo de conflictos creados entre condiciones de realidad, impulsos y prohibiciones. Son la disociación, negación, evitación, etc. Actúan simultáneamente con las básicas, las cabalgan y por ello, las interfieren. La represión actúa o solo sobre afectos e impulsos si no a la vez en base a afectar percepciones, recuerdos, etc. A su vez, las básicas influyen sobre la configuración del repertorio defensivo.

Integradores, sintéticas u organizadoras: constituyen un estrato funcional superpuesto jerárquicamente a los anteriores. Permiten mantener una cohesión, una organización, un predominio de los sinergismos sobre los antagonismos funcionales. La fuerza de estas funciones integradoras se pone a prueba cuando frente a cambios en la situación debe el sujeto reorganizar sus relaciones con el mundo, a través de la movilización selectiva de nuevas funciones. O coordinar metas “racionalmente elegidas” con otras necesidades arraigadas en la zona irracional de los impulsos.

El trabajo en psicoterapia dirigido a reforzar funciones yoicas debe partir de respetar los efectos exitosos de estas funciones (ej.: hacer explícitos los logros del pensamiento manifiesto en sus mensajes intencionales) y señalar sus fracasos y explorar los motivos de esos fracasos. Esto significa un terapeuta atento a un doble frente constante: el de mensajes “latentes” y el de mensajes manifiestos e intencionales (a diferencia del PSA de Klein cuya premisa es “todo acontecimiento en el campo debe ser al mismo tiempo otra cosa”, esto es antagónico con la atención que las psicoterapias prestan, entre otros niveles, al del rendimiento yoico).

Los efectos de las funciones yoicas: son la adaptación a la realidad, sentido y prueba de realidad, control de impulsos, regulación homeostática del nivel de ansiedad, mayor tolerancia a la ansiedad y frustración con capacidad de demora, productividad, capacidad sublimatoria, integración y coherencia de una diversidad de facetas de la persona. Hay q diferenciar entre estado de adaptación (como meta alcanzable en la q se aspira a detenerse) y proceso de adaptación (que comprende una puesta en tensión activa de aquel repertorio de recursos del sujeto.

Algunas cualidades de las funciones yoicas:

Autonomía: se ve por el ajuste logrado en determinadas conductas adaptativas a pesar de la existencia de conflictos y de una organización defensiva montada sobre estos conflictos. Cuando el resto del rendimiento yoico esta interferido por el desarrollo de esa organización defensiva la conducta adquiere, en cambio, otros matices q la caracterizan: restricción perceptual o imaginativa, limitaciones de la creatividad, etc.

La fuerza: de cada una y del conjunto. Se ve por la eficiencia adaptativa. Por ejemplo en la medida en que un sujeto colocado en una situación traumática, aguda, imprevista, consigue mantener actuantes sus recursos adaptativos oponiendo una contrafuerza neutralizadora de las presiones internas y externas.

Plasticidad: se pone de manifiesto según la capacidad de reajuste del repertorio de funciones ante las variaciones.

Influencias ambientales sobre las funciones yoicas:

Tres grupos de factores: la intensidad de los impulsos, la dotación genética y las influencias ambientales (que también hay que entender como codeterminantes de la intensidad de los impulsos). El grupo familiar aparece jugando un rol primordial en la evolución de estas funciones: la riqueza o pobreza perceptiva, imaginativa, cognitiva, la existencia de un área “libre de conflictos”, la plasticidad del repertorio defensivo, son siempre coproducciones (individuo-grupo las van gestando en sus vínculos). El papel del grupo tiene q ser también reconocido en el funcionamiento actual de esas funciones. Entonces hay situaciones grupales e instituciones yo-reforzadoras y otras yo-debilitantes. Ya no se trata de evaluar funciones yoicas del individuo, si no de indagar principalmente la relacion entre estas funciones y un conjunto de condiciones de realidad que inundan al sujeto penetrando sus rendimientos.

Activación de las funciones yoicas en el proceso terapéutico:

Podemos pensar en la situación terapéutica como la instalación de un contexto de verificación para aquel conjunto de funciones yoicas, también como un contexto de estimulación para estas funciones (ya el contrato inicial lo que hace es concertar una tarea nueva –indagar, comprender, objetivar una problemática). A la vez que la relacion terapéutica provee un contexto de protección y gratificación emocional que alivia ansiedades profundas lo suficiente como para liberar cierto potencial de activación yoica, o sea, coloca a estas funciones en estado de mejor disponibilidad. Cada sesión opera como activadora o movilizadora del conjunto de las funciones yoicas.

El terapeuta con su propia actividad provee además al paciente un modelo yoico de identificacion. Por otra parte entre las funciones yoicas del paciente y las del terapeuta hay un interjuego: entre ambas hay una constante cooperación. Se postula una relacion de reforzamiento muto entre autoestima y experiencias de eficacia yoica. Con frecuencia el reforzamiento del yo se asemeja al concepto de “trabajo con las partes sanas” del paciente, lo que comprende el conjunto de funciones yoicas potencialmente rescatables a pesar el conflicto, y también aspectos motivaciones y vocacionales de nivel más maduro.

Un aspecto del proceso en psicoterapias: la complementariedad entre funciones yoicas del paciente y funciones yoicas del terapeuta:

Paralelamente al proceso hay una movilización y consolidación progresiva de las funciones yoicas del terapeuta. Esta movilización yoica del terapeuta es selectiva y parece desplegarse según leyes de complementariedad con el perfil del funcionamiento yoico del paciente, dado por funciones debilitadas y funciones conservadas en grado diverso. El terapeuta se apoya en las funciones yoicas mejor conservadas del paciente y le suministra aquellas que en él están menos desarrolladas o momentáneamente inhibidas.

Así también es acertada una intervención del terapeuta en la medida en que se modele sobre el nivel de posibilidades yoicas evidenciado por el paciente en sus mensajes más recientes.

DINAMISMOS Y NIVELES DEL CAMBIO EN PSICOTERAPIAS

En el proceso se movilizan influencias y efectos de cambio diversos y variables. Hay una heterogeneidad de las zonas de cambio, ya que los mismos pueden operarse de modo simultáneo o sucesivo sobre los aspectos intrapersonales, interpersonales, o situacionales. En la medida en que el objeto de las psicoterapias no es el individuo tomado aisladamente sino inserto en grupos y en situaciones concretas, se hace evidente la diversidad y heterogeneidad de las influencias de cambio que se ponen en juego y de sus efectos.

Influencias y dinamismos de cambio en psicoterapias:

La relacion de trabajo personificada es una experiencia emocional correctiva en la que se concentran dinamismos “transferenciales” (proyección en la figura del terapeuta de objetos internos persecutorios –rol de superyó, por ej.- así como de objetos protectores, reparatorios), y “diferenciales” (rectificación de rasgos negativos vinculados a las imagos parentales, alivio de la persecución del superyó por la conducta permisiva y comprensiva del terapeuta), en buena medida “originales”, propios de una relacion sin precedentes (un dialogo prolongado, abierto, veraz, con un experto que guía en la concentración de atención y en el ensayo de métodos de indagación sobre sí mismo). En experiencias grupales e institucionales se agregan influencias semejantes de muchos otros nuevos vínculos.

Un agente importante actúa en la “continencia” ofrecida por el vinculo terapéutico. Por ella se reactivan elementos de una relacion infantil de dependencia (reaseguramiento, sostén, recuperación de autoestima a partir de la calidez del terapeuta). Los fenómenos de proyección-depositacion, inherentes a esta relacion, proporcionan con frecuencia un alivio en el monto inicial de la ansiedad, que interferiría una mejor disponibilidad del repertorio de funciones yoicas. La necesidad de este vinculo dependiente inicial puede modificarse, una vez recuperado ese potencial de funciones yoicas. La posibilidad de una regresión más profunda que tienda a cronificar la dependencia encuentra sus límites en la psicoterapia por la constante presencia de las condiciones de realidad del vínculo, incluidos los límites temporales.

El interés del vinculo centrado en la persona, el respeto y la receptividad del terapeuta para su más libre expresión conjugan “influencias reaseguradoras del autoestima”. Sobre tal fortalecimiento se apoyan aperturas (con la ansiedad y el dolor de las mismas) y se refuerza la motivación para seguir enfrentando la incertidumbre de lo desconocido. El reaseguramiento efectivo es esencial para llevar la ansiedad a un nivel útil y para facilitar el crecimiento de funciones yoicas autónomas. Un aspecto de gratificación emocional importante es el producido en la experiencia de ser comprendido por el terapeuta en la actitud de éste que va al encuentro de lo más personal e intimo del paciente, de zonas no solo desconocidas sino solitarias, necesitadas de contacto con el otro.

A su vez el trabajo de indagación y verbalización de lo vivido instala un proceso original de creciente “objetivación”, sobre el cual se consolidan también los reforzamientos yoicos. Uno de los aspectos de este proceso de objetivación es la experiencia emocional-cognitiva peculiar del “insights”, otros, más frecuentes, residen en los fenómenos de “esclarecimiento” y “discriminación”. Se instala con ellos un aprendizaje, susceptible de ulteriores desarrollos autónomos, centrado en la experiencia de conocer-comprender-objetivarse y asentado en el soporte del lenguaje. Se ha destacado el rol no solo clarificador sino además autoafirmador de la palabra: “la experiencia del hablante de escucharse hablar determina una interacción dialéctica consigo mismo que promueve el crecimiento del ego”. El ensayo concreto en la “acción” de nuevas actitudes, constituye otro canal de influencias significativas, que habitualmente se van entretejiendo con los otros niveles de movilización y crecimiento. La experiencia vivida de la nueva conducta contiene a menudo el poder de los actos reveladores, una fuerza de convicción intransferible, que se refuerza por el contraste con conductas previas.

Los efectos de aquellas influencias y dinamismos de cambio:

1) Modificaciones en el nivel de los síntomas, supresión o alivio.

2) Variaciones correlativas en el empleo del repertorio defensivo, con posibilidad de que defensas más primitivas (disociación, negación, splitting) cedan lugar a otras de mayor valor adaptativo. Tales variaciones pueden responder a la convergencia de reforzamientos yoicos, alivio de ansiedad, y modificación en las condiciones grupales.

3) Logros de un mayor ajuste y gratificación en las relaciones interpersonales, por ruptura de estereotipos previos y emergencia de un nivel de comunicación más eficiente, mayor discriminación entre lo propio y lo ajeno en la interacción, mayor adecuación de las exigencias dirigidas hacia sí mismo y hacia los otros.

4) Adquisición de una autoestima más realista, vinculada a una mayor comprensión de sus dificultades y posibilidades, a una evaluación del propio rol grupal, y a cierto desvanecimiento de mitos personales y familiares autodestructivos o estimulantes de la omnipotencia. En este nivel debe verse la emergencia de una relacion del sujeto consigo mismo, activada por el proceso, capaz de integrar algunos nuevos soportes de la identidad.

5) Cambios en la conducta de los otros cercanos, correlativos al nuevo repertorio de mensajes que es capaz de trasmitir el paciente en base a los cambios en él operados.

6) Mayor eficacia en otras areas adaptativas, productividad, creatividad, recreación, planificación. Estos cambios supone una puesta en juego de aptitudes en otros momentos reprimidas, negadas o interferidas por conflictos. La productividad en tareas presentes va íntimamente unida al desarrollo de un horizonte prospectivo.

7) Ampliación de la conciencia de posibilidades y trabas personales, una conciencia de sí mismo en parte nueva. Aprende a pensarse, y este aprendizaje apunta al logro de una mayor autonomía crítica. Los límites de esa nueva conciencia dependerán tanto de la ideología del paciente como de la del terapeuta. No obstante, el proceso de una psicoterapia trasmite el valor de la toma de conciencia, de la reflexión crítica, como factor de cambio, y la puesta en relacion del mundo emocional subjetivo con modalidades concretas de relaciones entre los hombres, relaciones no estáticas ni eternas, sino históricas y sujetas a modificación.

Encadenamiento autónomo de influencias y efectos del proceso terapéutico:

A las influencias de cambio y sus efectos hay q pensarlos en sus interacciones, lo que abre la posibilidad de comprender otros dinamismos propios del proceso que puede poner en marcha la psicoterapia.

Los cambios se suceden en un entrelazamiento de influencias y efectos en términos de “ciclo de crecimiento autónomo en espiral” ascendente o descendente, que se produce por un crecimiento autónomo de las interacciones, en base a fenómenos d retroalimentación y potenciación de efectos. Ciertas acciones terapéuticas lograran su efecto no solo por mejorar cierta zona de la situación, sino que actuando sobre esa zona podrán ayudar a reestructurar el conjunto.

TIPOS DE INTERVENCIÓN VERBAL DEL TERAPEUTA (las intervenciones son instrumentos)

1) Interrogar: pedir datos precisos, ampliaciones, explorar en detalle.

2) Proporcionar información.

3) Confirmar o rectificar los criterios del paciente sobre su situación.

4) Clarificar, reformular el elato del paciente de modo que ciertos contenidos y relaciones del mismo adquieran mayor relieve.

5) Recapitular, resumir puntos esenciales surgidos.

6) Señalar relaciones entre datos, secuencias, constelaciones, capacidades manifiestas y latentes del paciente.

7) Interpretar el significado de las conductas, motivaciones y finalidades latentes.

8) Sugerir actitudes determinadas, cambios a titulo de ensayo.

9) Indicar específicamente la realización de ciertas conductas con carácter de prescripción (intervenciones no directivas).

10) Encuadrar la tarea.

11) Meta-intervenciones, comentar o aclarar el significado de haber puesto en juego cualquiera de las intervenciones anteriores.

12) Otras intervenciones (saludar, anunciar interrupciones, variaciones ocasionales de hora, etc.).

También hay intervenciones corporales: gestos, posturas, miradas; e intervenciones paraverbales: mímica verbal, variaciones en el tono, intensidad, ritmo del habla, estilo.

El terapeuta se pone en evidencia en su realidad cuestionable, susceptible de examen crítico en sus premisas, con un oficio también sometido a revisión. Es otro modo de colocar el vínculo terapéutico en relaciones de reciprocidad, evitando el efecto de adoctrinamiento subrepticio de las relaciones autoritarias en las que el terapeuta presenta sus opiniones como “saber”.

No hay una jerarquía dentro del conjunto que permita distinguir algunas más importantes q otras para el proceso. Esto marca una diferencia con el PSA que jerarquiza a la interpretación como la intervención decisiva para producir el cambio especifico del proceso analítico dejando a todos los otros principios subordinados a ella. Mientras que la psicoterapia dinámica está construida en torno de distintas selecciones y combinaciones de cinco principios terapéuticos: sugestión, abreacción, manipulación, clarificación e interpretación. Y Fiorini agrega la objetivación, la autoafirmación por el acto de verbalización no meramente catártico, información, experiencia emocional correctiva no simplemente sugestiva, entre otros.

EL PAPEL DE LA ACCIÓN EN PSICOTERAPIAS

La acción en el curso del proceso podrá darse en un amplio rango de expresiones corporales, verbales y gestuales del afecto e interés personal por el paciente, que irán expresando vicisitudes del proceso, revelando aspectos del mismo y contribuyendo a su avance. La participación del cuerpo en la comunicación cambia el tipo de mensaje, entran más elementos en juego. También en el uso libre del espacio, del ambiente de trabajo, que puede ser flexiblemente usado según necesidades de distintos momentos del tratamiento. En regalos, prestamos mutuos. En diálogos sobre diversos temas. En encuentros fuera del ámbito terapéutico, y/o en otros roles. Cada una de estas experiencias puede ser ocasión de una apertura nueva en el proceso terapéutico, dadas las defensas que habitualmente se inmovilizan en el discurso verbal y en la fijeza de contexto y roles.

Cada una de estas experiencias, tradicionalmente supuestas como al margen del proceso, o como posibles interferencias del mismo, son a menudo ocasiones de su enriquecimiento si son comprendidas en toda su significación dinámica. Su papel terapéutico lo juegan no solo por lo que luego permiten incorporar a la elaboración verbal, sino además por el vinculo que simbólicamente realizan en lo efectivamente vivido, el encuentro más pleno. Ahora bien, hay q dar tiempo para el despliegue de la acción, no apurar la interpretación de lo q está ocurriendo o de lo q significaría una propuesta de acción diferente, ya que podría trasmitir una serie de mensajes opuestos a los fines del proceso.

Podrá objetarse que hay iniciativas de acción dominadas por los impulsos y puestas al servicio de la repetición, más que de una elaboración. Es cierto, pero son las menos estas tendencias al acting psicopático. Aparte crear un contexto inmovilizador blindado para protegerse de esa mínima proporción de acting psicopáticos seria montar una defensa excesiva para situaciones que, cuando emergen son diagnosticables y controlables. Correlativamente seria impedir el juego móvil de un espectro más amplio de posibilidades para otra enorme proporción de relaciones terapéuticas, en las que la inmovilización interfiere ciertos momentos necesarios del proceso, en alguna medida lo frustra.

En la discusión sobre la personificación del vinculo en la relacion de trabajo se perfila la necesidad de una doble tarea: una elaboración a nivel verbal, otra en el juego del vinculo terapéutico, donde una acontecer real entre ambos (con sus correlatos simbólicos) tiene que ir produciendo diferenciaciones rectificadoras o compensadoras, esenciales para el avance del proceso. Un contexto estático frustra una de las vertientes del proceso, más aun, introduce mensajes dados por conductas reales (significantes de distanciamiento, control), que apuntan a una repetición, a un reforzamiento de ansiedades y contenidos transferenciales. Por esta vía puede inducir a regresión, estancamiento, alargamiento de la tarea. Cada sesión debe tener algo de aventura, la posibilidad de q algo acontezca, y no solo a nivel verbal, entre ambos, algo no previsible, que obligue a descubrir sintiendo.

Hay q distinguir entonces cuando la inmovilidad corporal y la abstinencia de la acción sirven funcionalmente para pensar y dialogar mejor, y cuando en cambio impiden vivir alfo mas, juntos, para comprender mas profundamente.

ESTRATEGIAS Y ARTICULACIÓN DE RECURSOS TERAPÉUTICOS

El diseño de una estrategia terapéutica parte de un diagnostico exhaustivo de la situación. Es necesario construir un modelo de la situación por la que se consulta, y a esa construcción aportan datos significativos cada uno de los profesionales que, desde su abordaje especifico, se pone en contacto operante con la situación. Es necesario encontrar un panorama común, con un lenguaje compartido, entre los diferentes enfoques. Así, se va obteniendo un cuadro provisional global de la situación, y desde ese reconocimiento del campo se pueden extraer ahora “líneas estratégicas”, o sea, “un programa de operaciones simultáneas o sucesivas sobre el mismo”.

En la medida en que se opera con un espectro más amplio de técnicas, la programación de las distintas fases de la intervención terapéutica adquiere mayor complejidad. Se abre, entonces, en el trazado inicial de una estrategia terapéutica y en los pasos de su aplicación progresiva, una tarea de elaboración, evaluación y ajustes en la programación, q denominamos “articulación de recursos terapéuticos”.

El trabajo en equipo crea un instrumento diagnostico valioso y original. Desde el punto de vista de la acción terapéutica, la presencia de un conjunto de técnicas ofrece la posibilidad de su “potenciación”. Esta potenciación no se da de manera automática, se requieren requisitos de “secuenciación”. La necesidad de encadenar eslabones tácticos obliga a evaluar cual de las técnicas producirá una apertura para la entrada en acción de las otras. Solo de de este modo las técnicas se colocan al servicio del paciente y no viceversa.

Es un manejo progresivo, asentado en secuencias dinámicas individuales y grupales muy específicas, diferente de la administración de entrada y en paralelo de un conjunto de técnicas –modelo del “total push”-. El ambiente del total push constituye un sistema terapéutico oscuro, de efectos difícilmente seguibles, potencialmente contradictorios y hasta iatrogénicos, proveedor de datos masivos cuya discriminación y evaluación resulta imposible.

Entonces, no hay técnicas más valiosas o eficaces que otras para producir cambios. La eficacia de cada técnica depende de la de las otras también y cualquiera de ellas puede iniciar un ciclo de influencias terapéuticas así como cualquiera de ellas puede revelar la necesidad de una rectificación en la línea iniciada.

PSICOTERAPIAS Y PSICOANÁLISIS

Aportes del PSA al campo de las psicoterapias

Conceptos: conflicto, motivación Icc, resistencias, homeostasis, transferencia, estructura de relato, papel de los sueños, asociación libre, etc.

Desde el punto de vista técnico: uso del relato como “material”, búsqueda del “insight” a través de la interpretación, el papel del silencio, analista como pantalla de proyección, criterio de Timming en función de la organización de las defensas, etc.

Aportes críticos, riesgosos: #las gratificaciones dadas en la relacion terapéutica a los impulsos, dificultarían su irrupción en la conciencia, no permitiendo al yo usarlos de algún otro modo; #ciertas manipulaciones técnicos (como sugestión, orientación) pueden crear una relacion de dependencia que no evolucione; #las limitaciones de la agresión transferencial dificultan una experiencia reparadora del yo (la posibilidad de agresión primitiva contra el objeto sin destruirlo ni destruirse), experiencia que puede dar lugar a introyecciones reales constructivas en relacion con el yo; #la disminución activa de la culpa implicaría el riesgo de debilitar al superyó sin ayudarlo a evolucionar; la posibilidad de que se incorpore una imagen idealizada del terapeuta, con un potencial de protección fantaseado, resultaría limitadora (la identificacion con el terapeuta como persona, por otra parte, podría realzar a un self debilitado, con lo cual algo se agregaría, pero sin estimular el desarrollo); #el insight mediante el “esclarecimiento” seria cualitativamente diferente del q se logra mediante la interpretación y elaboración analítica en el sentido de que tiende a producir una “disociación terapéutica” apartando al yo sano de sus actitudes neuróticas, mientras el insight analítico tiende a producir mayor participación del yo ante la reactivación de los conflictos más penosos.

Ahora bien, estos señalamientos se efectúan desde la experiencia de un proceso impulsado con la técnica psicoanalítica que induce una profundización de fenómenos regresivos (dependencia, idealización, persecución), pero las técnicas psicoterapéuticas no inducen regresiones similares. Por otra parte, se ignora el efecto dinamico de toda otra serie de recursos técnicos propios de las psicoterápicas que el PSA no instrumenta (estimulación especial de funciones yoicas, de control, objetivación, planificación, papel de la acción proveedora de otros estimulos de cambio, relativización de síntomas y modificaciones correlativas de los intercambios grupales, etc.).

Limitaciones del aporte psicoanalítico a las psicoterapias

Las técnicas de psicoterapia operan con modelos implícitos de la personalidad en los que los componentes de salud y enfermedad, el balance entre interferencias, distorsiones y capacidades encuentran la ocasión de un mayor equilibrio en una perspectiva integradora. El trabajo psicoterapéutico con el paciente, susceptible de inserción en contextos múltiples, incorporando el grupo familiar, su ocupación, recursos recreativos, roles comunitarios, está utilizando modelos de enfermedad y de curación que desbordan los modelos psicoanalíticos correspondientes.

Los aportes del PSA solo iluminan algunas de las vetas constitutivas. La relacion terapéutica, definida como relación de trabajo, contiene una serie de ingredientes ajenos al vínculo específico de la “relacion analítica” (realidad del terapeuta como persona, y “personificación” del vínculo, manejo flexible de la directividad, no exclusión de vínculos extraterapeuticos) e incluye otros recursos, distintos de la relacion terapéutica (familiares, institucionales, comunitarios). La mejoría no se define por los parámetros que emplearía un analista para evaluar la marcha del proceso. Se trata de técnicas diferentes asentadas sobre pilares teóricos distintos acerca del proceso.

Extrapolaciones técnicas del PSA: # conductas de anonimato (actitudes de rigidez corporal, falta de espontaneidad, distancia afectiva, evasivas a mostrar espectros personales o profesionales); # interés en aspectos enfermos e infantiles del paciente; # énfasis en el señalamiento de las transferencias en desmedro de conducta relacional no transferencial, hincapié puesto en lo repetitivo; # jerarquización de las interpretaciones como “el” instrumento de cambio; # tendencia a la pasividad, q puede tomar las formas del silencio como estado natural, dejar la iniciativa siempre al paciente.

No se niega la necesidad de emplear ciertos recursos técnicos propios del PSA (silencio atento, asociaciones libres, señalamiento o interpretación transferencial), pero se trata de un empleo discriminado, adecuado al contexto.

Contribuciones de las psicoterapias al PSA

Parte de esta posibilidad varía según se pretenda hacer del PSA una ciencia del Icc o se aspire a incorporarlo a una ciencia de la conducta humana (q obviamente incluya lo Icc). Desde este ultimo ángulo, las psicoterapias están en condiciones de ampliar el campo de observación, indagar más detalladamente los hechos (ya que el PSA actualmente no se ocupa de hechos sino de conflictos y motivos), de recurrir a contextos múltiples contrastados, a juegos más flexibles de roles en la relacion terapéutica. No obstante, la contribución más importante, la psicoterapia la daría gracias al ensanchamiento de su marco teórico y técnico, y sería el dirigirse a la persona, a una persona concreta tomada mas integralmente, y entendida en la estructura dada por las condiciones singulares concretas que configuran su existencia, una totalidad viviente que no se limita a sus determinaciones infantiles, sus mecanismos de repetición, sus lados conflictivos y defensivos, aunque todos estos aspectos son también intervinientes en su conducta.

LÍNEAS DE TRABAJO Y PROBLEMAS ABIERTOS

Estudiamos hasta aca, las psicoterapias breves (de 3 a 6 meses), pero vimos también que hay otras psicoterapias, de duración intermedia, y prolongada (más de 18 meses), q comparten con las breves demasiados elementos esenciales (ejes del proceso, instrumentos técnicos, contexto de interacción terapéutica, influencias de cambio, delimitación de objetivos, orientación hacia una planificación estratégica) como para establecer diferencias cualitativas entre psicoterapias de distinta duración.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Genial, me salvaste la vida!!.. GRACIAS!!

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