jueves, noviembre 03, 2011

IDEOLOGIA Y APARATOS IDEOLOGICOS DE ESTADO. FREUD Y LACAN (1° parte)

Acerca de la reproducción de las condiciones de producción

Toda formación social depende de un modo de producción. El proceso de producción emplea las fuerzas productivas existentes en y bajo relaciones de producción definidas. Entonces, para existir, para sobrevivir, toda formación social, al mismo tiempo q produce (y para poder producir), debe reproducir las condiciones de su producción (y esta es la condición final). Debe reproducir:

1. Las fuerzas productivas

2. Las relaciones de producción existentes

Reproducción de los medios de producción

Se debe asegurar la reproducción de las condiciones materiales de producción: la reproducción de los medios de producción (materia prima, instalaciones fijas, maquinas, etc.). Pero esta reproducción no puede ser pensada a nivel de la empresa, porque no es ahí donde se da en sus condiciones reales. Lo que pasa en el nivel de la empresa es un efecto, q solo da la idea de la necesidad de la reproducción, pero q no permite pensar las condiciones y los mecanismos de la misma.

Baste pensar q uno q produce telas y debe reproducir su materia prima, etc., pero no es él quien las produce para su producción, sino otros (el criador de ovejas, industrial metalúrgico), quienes para producir esos productos q condicionan la reproducción de las condiciones de producción del q produce telas deben a su vez reproducir las condiciones de su propia producción, y así, un “hilo sin fin”.

Reproducción de la fuerza de trabajo

La reproducción de la fuerza de trabajo se opera, en lo esencial, fuera de la empresa. Se asegura dándole a la fuerza de trabajo el medio material para q se reproduzca: el salario, q figura en la empresa como “capital mano de obra”, y no como condición de reproducción material de la fuerza. Pero es así como actúa, ya q el salario representa solo la parte del valor producido por el gasto de la fuerza de trabajo, indispensable para su reproducción: aclaremos, indispensable para reconstituir la fuerza de trabajo del asalariado (viviendo, alimentación, en fin, para q vuelva mañana) y, agreguemos: indispensable para criar y educar a los niños en q el proletario se reproduce como fuerza de trabajo.

El salario necesario está determinado por las necesidades de un S.M.I.G biológico, y también por las necesidades de un mínimo histórico (los ingleses toman cerveza, los franceses vino), q varia. Además este mínimo es doblemente histórico, no está definido por las necesidades históricas de la clase obrera q la capitalista “reconoce” sino por las necesidades históricas impuestas por la lucha de clase proletaria (lucha de clase doble: contra el aumento de jornada y contra disminución de salarios).

Pero, no basta con asegurar a la fuerza de trabajo las condiciones materiales de su reproducción. La fuerza de trabajo debe ser “competente”, apta. El desarrollo de las fuerzas productivas y el tipo de unidad históricamente constitutivo de esas fuerzas productivas en un momento dado determinan q la fuerza de trabajo debe ser calificada y reproducida como tal.

Ahora bien, en el régimen capitalista, esta reproducción de la calificación de la fuerza de trabajo tiende a asegurarse no ya “en el lugar de trabajo” (aprendizaje en la producción misma), sino, cada vez más, fuera de la producción, por medio del sistema educativo capitalista y de otras instancias e instituciones.

En la escuela se aprende a leer, escribir y contar, también algo de cultura científica o literaria (utilizable directamente en los distintos puestos de la producción). En fin, se aprenden “habilidades”. Pero al mismo tiempo, se aprenden “reglas” del buen uso, de moral y de conciencia cívica y profesional, o sea reglas del respeto a la división social-técnica del trabajo y, en definitiva, reglas del orden establecido por la dominación de clase. Se aprende también a “hablar bien el idioma”, a “redactar” bien, o sea, a saber “dar órdenes, “saber dirigirse”.

Entonces: la reproducción de la fuerza de trabajo no solo exige una reproducción de su calificación sino, al mismo tiempo, la reproducción de su sumisión a las reglas del orden establecido, o sea una reproducción de su sumisión a la ideología dominante por parte de los obreros, y una reproducción de la capacidad de buen manejo de la ideología dominante por parte de los agentes de explotación. La escuela, iglesia, y otros, enseña habilidades bajo formas q aseguran el sometimiento a la ideología dominante o el dominio de su “practica”.

Así la condición sine qua non de la reproducción de la fuerza de trabajo no solo radica en la reproducción de la calificación sino también en la reproducción de su sometimiento a la ideología… pero aclaremos, no basta decirlo solo así, sino q la reproducción de la calificación de la fuerza de trabajo se asegura EN Y BAJO las formas de sometimiento ideológico (reconocemos acá la presencia de una nueva realidad: la ideología).

Infraestructura y superestructura

Según Marx la estructura de toda sociedad está constituida por niveles o instancias articuladas por una determinación especifica:

1. la infraestructura o base económica (unidad de fuerzas productivas y relaciones de producción).

2. La superestructura, q comprende dos niveles: la “jurídico-política” (el derecho y el Estado) y la “ideológica” (las distintas ideologías, religiosa, moral, etc.).

Los pisos superiores (superestructura) no podrían sostenerse por sí solos si no se apoyaran precisamente sobre su base (economía). (Esto es la metáfora del edificio). Así, hay una determinación, en última instancia, por medio de la base económica.

O sea, la metáfora afecta a la base con un “índice de eficacia”: seria q hay una determinación de lo q ocurre en los “pisos” por lo q ocurre en la base. Los pisos se hallan afectados por diferentes índices de eficacia. Y entonces los pisos no son determinantes, sino determinados por la eficacia básica; y si son determinantes, lo son en tanto están determinados por la base.

Su índice de eficacia, o de determinación, (en tanto ésta se halla determinada por la determinación en última instancia de la base) es pensado en la tradición marxista bajo dos formas:

1. Existe una “autonomía relativa” de la superestructura con respecto a la base

2. Existe una “reacción” de la superestructura sobre la base

Esto obliga a plantear el problema del tipo de eficacia “derivada” propio de la superestructura, o sea, obliga a pensar en su “autonomía relativa” y “reacción” sobre la base.

Ahora bien, el problema de esta metáfora es q es solo descriptiva. Entonces pensamos, q es a partir de la “reproducción” q resulta posible y necesario pensar en lo q caracteriza lo esencial de la existencia y la naturaleza de la superestructura. (Esa es nuestra tesis fundamental: solo se pueden plantear esas cuestiones desde el punto de vista de la reproducción).

El Estado

La tradición marxista es formal: el Estado es concebido como aparato represivo. Es una máquina de represión q permite a las clases dominantes asegurar su dominación sobre la clase obrera para someterla al proceso de extorsión de la plusvalía (o sea, a la explotación capitalista).

El Estado es ante todo, el “aparato de Estado”. Acá se incluye no solo al aparato especializado, al q conocemos a partir de las exigencias de la práctica jurídica (policía, tribunales, prisiones), sino también el ejercito (q interviene directamente como fuerza represiva de apoyo), y por encima de este conjunto, al Jefe de Estado, al Gobierno y la administración.

El aparato de estado, q define a éste como fuerza de ejecución y de intervención represiva “al servicio de las clases dominantes” es realmente el Estado.

De la teoría descriptiva a la teoría a secas

Esta definición del Estado como Estado de clase, existente en el aparato represivo de Estado, aclara todos los hechos observables en los diversos órdenes de la represión, o sea es justa, pero sigue siendo descriptiva. Representa una etapa de la constitución de la teoría, q exige a su vez la “superación”.

Para comprender mejor los mecanismos del Estado en su funcionamiento, es indispensable “agregar” algo a la definición clásica del Estado como aparato de Estado.

Lo esencial de la teoría marxista del Estado

El Estado (y su existencia dentro de su aparato) solo tiene sentido en función del “poder de Estado” (la conservación o toma del poder de Estado).

El objetivo de toda lucha política de las clases gira alrededor de la posesión del Estado, o sea, de la toma y la conservación del poder de Estado por cierta clase o alianza de clases. Ahora bien, sabemos q el aparato de Estado puede seguir en pie bajo acontecimientos políticos q afecten a la posesión del poder de Estado.

Los clásicos marxistas afirman q:

1. El Estado es el aparato represivo de Estado

2. Se debe distinguir entre el poder de Estado y el aparato de Estado

3. El objetivo de la lucha de clases concierne al poder de Estado y, en consecuencia, a la utilización del aparato de Estado por las clases q tienen el poder de Estado en función de sus objetivos de clase

4. El proletariado debe tomar el poder de Estado para destruir el aparato burgués existente, reemplazarlo en una primera etapa por un aparato de Estado diferente, y elaborar en las etapas posteriores un proceso radical, el de la destrucción del Estado (fin del poder de Estado y de todo aparato de Estado).

Entonces, lo q proponemos q se agregue a la teoría estaría, pero aunque esté completa sigue siendo descriptiva. Los clásicos del marxismo, en su práctica reconocieron al Estado como una realidad más compleja q la definición dada, pero no la expresaron en la teoría. Solo Gramsci siguió el camino tomado por nosotros, y tuvo esa idea singular de q el Estado no se reduce al aparato (represivo) del Estado, sino q comprende cierto número de instituciones de la sociedad civil: iglesia, escuelas, etc. Pero no sistematizo sus instituciones.

Los aparatos ideológicos del estado

Llamaremos de ahora en mas “represivo” al AE de la teoría marxista (q comprende gobierno, ejercito, etc.), porque “funciona mediante la violencia”, por lo menos en situaciones límite.

Es indispensable tener en cuenta no solo la distinción entre poder de Estado y aparato de Estado, sino también otra realidad q se manifiesta junto al aparato (represivo) de Estado, pero q no se confunde con él, y son los aparatos ideológicos de Estado (cierto número de realidades q se presentan bajo la forma de instituciones distintas y especializadas).

AIE Religiosos (el sistema de las distintas iglesias)

AIE escolar (el sistema de las distintas “escuelas”, públicas, privadas, etc.).

AIE familiar (la flia cumple evidentemente otras funciones. Interviene en la reproducción de la fuerza de trabajo).

AIE jurídico (“Derecho” pertenece a la vez al aparato -represivo- del Estado y al sistema de los AIE)

AIE político (el sistema político del cual forman parte los distintos partidos)

AIE sindical

AIE de información (prensa, radio, tv, etc.)

AIE cultural (literatura, artes, deportes, etc.)

Una diferencia entre el A®E y los AIE es q existe UN A®E, mientras q la unidad q constituye la PLURALIDAD de AIE no es visible inmediatamente.

Otra diferencia es q el A®E (unificado) pertenece enteramente al dominio PUBLICO, mientras q la mayor parte de lo AIE (en su aparente dispersión) provienen del dominio PRIVADO. Poco importa si las instituciones q los materializan son públicas o privadas, lo q importa es su funcionamiento. Las instituciones privadas pueden “funcionar” perfectamente como AIE.

La distinción entre lo público y lo privado es una distinción interna del derecho burgués, valida donde este derecho ejerce sus poderes. Pero no alcanza al dominio del Estado, q es el Estado de la clase dominante, porque éste no es ni público ni privado; por el contrario, es la condición de toda distinción entre público y privado.

Pero la diferencia fundamental es q el A®E funciona mediante la violencia, en tanto los AIE funcionan mediante la ideología.

Ahora bien, TODO aparato de Estado, sea represivo o ideológico, “funciona” a la vez mediante violencia e ideología. Pero, la diferencia está en que el A®E funciona “masivamente con la represión (incluso la física)”, y solo secundariamente con la ideología (no existen aparatos puramente represivos); y los AIE funcionan “masivamente con la ideología como forma predominante, aunque secundariamente, y en situaciones límite, utilizan una represión muy atenuada, disimulada, o sea, simbólica”, no existen aparatos puramente ideológicos).

Así las cosas, lo q unifica la diversidad de los AIE es ese mismo funcionamiento, en la medida en q la ideología con la q funcionan, en realidad está siempre unificada, a pesar de su diversidad y sus contradicciones, bajo la ideología dominante, q es la de la clase dominante.

Entonces, si la clase dominante tiene el poder del Estado y dispone por lo tanto del A®E, se admite q sea parte activa de los AIE, en la medida en q es la ideología dominante la q se realiza, a través de sus contradicciones en los AIE.

Ninguna clase puede tener en sus manos el poder de Estado en forma duradera sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía sobre y en los AIE.

Los AIE pueden no solo ser “objeto” sino también “lugar” de la lucha de clases. La clase no puede imponer su ley en los AIE tan fácilmente como en el A®E, no solo porque las antiguas clases dominantes pueden conservar en ellos posiciones fuertes durante mucho tiempo, sino además porque la resistencia de las clases explotadas puede encontrar el medio y la ocasión de expresarse en ellos, ya sea utilizando las contradicciones existentes, o conquistando allí posiciones de combate mediante la lucha.

Diremos q es necesario distinguir el poder de Estado (y su posesión) por un lado, y el AE por el otro. Pero agregaremos q el aparato de Estado comprende dos cuerpos: el de las instituciones q representan el A®E por un lado, y el de las instituciones q representan el cuerpo de los AIE, por otro.

Sobre la producción de las relaciones de producción

La reproducción de las relaciones de producción está asegurada en parte por la superestructura jurídico-política e ideológica. (Digo en parte porque las relaciones de producción son reproducidas en primer lugar por la materialidad del proceso de producción y del proceso de circulación. Pero no se debe olvidar q las relaciones ideológicas están inmediatamente presentes en esos mismos procesos).

O sea, está asegurada en gran parte por el ejercito del poder de Estado de los aparatos de Estado, por un lado el A®E y por el otro los AIE. Ya sabiendo que:

1. Todos los AE funcionan mediante represión e ideología, y cada uno masivamente con una forma, y secundariamente con otra.

2. El A®E constituye un todo organizado cuyos diferentes miembros están centralizados bajo una forma de mando (la de la política de lucha de clases dominantes q tienen el poder de Estado). Y los AIE son múltiples, distintos, “relativamente autónomos” y susceptibles de ofrecer un campo objetivo a contradicciones q, bajo formas a veces limitadas, otras extremas, expresan los efectos de los choques entre la lucha de clases capitalista y la lucha de clases proletaria, así como sus formas subordinadas.

3. En tanto q la unidad del A®E está asegurada por su organización centralizada y unificada bajo la dirección de representantes de las clases en el poder, la unidad entre los diferentes AIE está asegurada por la ideología dominante, de la clase dominante.

El rol del A®E consiste, en tanto represivo, en asegurar por la fuerza las condiciones políticas de reproducción de las relaciones de producción q son, en última instancia, relaciones de explotación. El AE no solo contribuye en gran medida a su propia reproducción sino también y sobre todo, asegura mediante la represión las condiciones políticas de la actuación de los AIE.

Ellos, los AIE, aseguran en gran parte, tras el “escudo” del A®E, la reproducción misma de las relaciones de producción. Es aquí donde interviene masivamente el rol de la ideología dominante. A través de esta ideología se asegura la “armonía” entre el A®E y los AIE y entre los diferentes AIE.

Entonces el rol único de los AIE es el de reproducir las relaciones de producción.

Ahora bien, en el feudalismo, había un A®E único, muy parecido al q conocemos nosotros, pero la cantidad de AIE era menor y su individualidad diferente. Así, existía un AIE dominante, la iglesia, q concentraba numerosas funciones (escolares, de información, culturales, etc.).

Pensamos q el AIE q ha sido colocado en posición dominante en las formaciones capitalistas, como resultado de una violenta lucha de clase política e ideológica contra el antiguo AIE dominante, es el AIE escolar. Puede sonar paradójico esto, si es cierto q cualquiera aceptaría q el AIE dominante en el capitalismo no es la escuela sino el aparato de Estado político, es decir, el régimen de democracia parlamentaria combinado del sufragio universal y las luchas partidarias. No obstante, la burguesía demostró q pudo y puede adaptarse a AIE políticos distintos de la democracia parlamentaria.

Por eso creemos tener razones para pensar q detrás del funcionamiento de su AIE político, q ocupa el primer plano, lo q la burguesía pone en marcha como AIE N° 1, y por lo tanto dominante, es el aparato escolar q reemplazo en sus funciones al antiguo AIE dominante, la iglesia. Se podría agregar: la pareja escuela-familia reemplazó a la pareja iglesia-familia. Diremos:

1. Todos los AIE concurren al mismo resultado: la reproducción de las relaciones de producción, o sea, las relaciones capitalistas de explotación.

2. Cada uno de ellos concurre a ese resultado único con su propia manera. Ej.: El AIE de información saturando a todos mediante prensa, radio, con dosis diarias de nacionalismo, etc.

3. Este concierto está dominado por una partitura única, ocasionalmente perturbada por contradicciones, las de restos de las antiguas clases dominantes.

4. No obstante, un AIE cumple muy bien el rol dominante de ese concierto, muy silenciosamente. ¡La escuela!

Ella toma a su cargo a los niños de todas clases sociales desde el jardín, y les inculca (con nuevos y viejos métodos) “habilidades” recubiertas por la ideología dominante (idioma, cálculo, historia natural), o más directamente, la ideología dominante en estado puro (moral, instrucción cívica, filosofía).

Hacia el 6° año una gran masa de niños cae “en la producción” y son los pequeños obreros. Otra parte sigue, se encamina y termina por cubrir puestos de pequeños burgueses. Y una última parte llega a la meta, ya sea para caer en la semidesocupación intelectual, ya sea para proporcionar además de los “intelectuales de la explotación” (capitalistas, empresarios), los agentes de la represión (militares, administradores, etc.) y los profesionales de la ideología (sacerdotes de todo tipo). Cada grupo está prácticamente provisto de la ideología q conviene al rol q debe cumplir en la sociedad de clases.

Obviamente muchas de las virtudes q se contrastan entre ellos (modestia, resignación, sumisión, por un lado, y cinismo, desprecio, altivez, por el otro) se enseñan también en la familia, iglesia, ejercito. Pero ningún AIE dispone durante tantos años de la audiencia obligatoria (y gratuita).

Ahora bien, así se reproduce entonces gran parte de las relaciones de producción de una formación social capitalista, o sea, las relaciones de explotados a explotadores y viceversa. Pero naturalmente, los mecanismos q producen este resultado están recubiertos y disimulados por una ideología de la escuela universalmente reinante, que la representa como un medio neutro, desprovisto de ideología (ésta es una de las formas esenciales de la ideología burguesa dominante).

La escuela hoy esta combinada con la familia, como antes lo estuvo la iglesia. Se puede afirmar entonces q la crisis q en el mundo sacude el sistema escolar (a menudo paralela a la crisis q conmueve al sistema familiar) tiene un sentido político si se considera q la escuela, AIE dominante, desempeña un rol determinante en la reproducción de las relaciones de producción de un modo de producción amenazado en su existencia por la lucha de clases mundial

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...